Os voy a hablar de un arquetipo realmente interesante: la Víctima. Es obvio que todos nos sentimos victimizados a veces y conocemos a personas que siempre “van de víctimas”. O sea, esas personas que siempre piensan que todo lo malo siempre les sucede, y así manifiestan esa energía negativa.  

¿Puedes pensar en alguien que conozcas que actúe con el arquetipo de la víctima? ¿Qué es lo que hace que sus vidas y sus cualidades la conviertan en víctima?¿Puedes reconocer la energía de la víctima en ti mismo/a? ¿Puedes verla? ¿Puedes sentirla? Cuando te sientes victimizado/a, ¿qué sentimientos surgen? Seguro que muchos de los siguientes:


• Expectativas y actitudes negativas
• Pensamientos negativos
• Pena de ti mismo
• Falta de confianza
• Temor
• Culpa
• Impotencia

•Enfado

Mírate y trata de conectarte con esta energía en ti mismo, porque todos tenemos energía de víctima. Pregúntate: ¿cómo está viva tu víctima? ¿Cómo está actuando en tu vida? ¿Qué circunstancias en tu vida te hacen sentir victimizado?

Examinemos la energía de la víctima en una escala de 0 a 100. Por un lado, tenemos 100, la víctima que está realmente enojada y quiere venganza, la máxima energía de este arquetipo.  Desde allí nos movemos hasta el cero, que es la persona que pierde el poder, que va a un rincón y se retira del mundo. Las personas en ese estado se sienten completamente impotentes y paralizadas, por lo que no pueden comunicarse ni hacer apenas nada, porque se sienten muy desgraciadas. Ese es el extremo cero de la escala.

A veces, cuando hablas con otras personas sobre esto, dicen:“¡Qué va! Para nada. Yo no soy una víctima”. Eso es porque tienen una visión de la víctima como la persona que está en un rincón alejada del mundo. Sin embargo, también se trata de todo lo que hay en el medio. De hecho, hay incluso víctimas que son realmente crueles.

Por tanto, aunque hay una energía básica de víctima, cada persona tendrá un aspecto diferente de esa energía. O sea, puede haber una situación en la que te sientas completamente impotente y otra en la que tu ira se haga cargo. Jugarás una dinámica diferente de la energía de la víctima según con qué personas. Por ejemplo, si un hombre muy fuerte y violento entra en tu casa, podrías entrar en modo cero, en ese estado de retiro completo donde no podrías decirle nada. Te paralizarías. Pero si tuvieras que lidiar con un niño pequeño que es un acosador, podrías tratar de disuadirlo, para que la energía de víctima estuviera en algún lugar en el medio. Puede que si alguien lastime a tus hijos, la energía de tu víctima sea bastante violenta. En resumen, la energía de víctima reacciona de manera diferente dependiendo de la energía que venga hacia nosotros. Por eso, debemos tratar de verla como nuestra amiga, como una energía que realmente está tratando de despertarnos y decirnos algo.

¿Cuál es el mensaje de ser una víctima?
Tu víctima te dice: "Oye, tienes que respetarte más, quererte mejor y mantenerte firme"